Huracán recibía al puntero del
campeonato y para seguir con la ilusión de la vuelta a primera intacta había
que ganarle a unos de los equipos más letales a la hora de concretar el gol en
el arco rival, Bandfield.
El taladro llegaba al Tomás A. Ducó
con 69 puntos y a un paso del ascenso. Por su parte los dirigidos por Kudelka
lo hacían con 50 puntos y un partido pendiente contra Douglas Haig que había
sido suspendido la semana anterior por corte de Luz, pero matemáticamente con
muchas posibilidades de acceder a ese tercer lugar que permitiera que el Globo
volviese a los más grande del fútbol argentino.
El recibimiento fue tremendamente escalofriante
como acostumbra hacerlo la golpeada gente quemera cuando los equipos suelen
encontrar cierta regularidad y hacen ilusionar, 25.000 almas colmaron la cabecera
de la calle Luna con globos y serpentinas. La hinchada de Huracán se hacía
sentir.
El partido comenzó intenso, con un
Huracán que intentó imponer su juego aunque tras algunos minutos el globito
comenzó a perder la pelota en el medio campo y Banfield creció gracias al buen manejo
de sus volantes, tomando muy bien a Toranzo y neutralizando los costados del
Globo. Los dirigidos por Almeyda inquietaron bastante con algunos incisivos
ataques, que por suerte para las 25.000 almas presentes en el Palacio Ducó y
para todos los que lo miraban por TV, encontraron a una defensa bien parada y
atenta a la hora de jugar con la ley del off-side.
A medida que transcurrían los
minutos el arco de Bandfield parecía estar cada vez más lejos, pero al minuto
36 de la primera parte el Pitty Gonzalez desequilibró por el costado logrando sacar
un tremendo zurdazo que se metió en la red haciendo que 25.000 gargantas pusieran
en peligro las estructuras del Ducó.
Gol de Huracán! sí quemero, gritalo,
gritalo con el alma, vos más que nadie te lo mereces.
El taladro sintió el cachetazo y ya
no fue el mismo, el Pato Toranzo que había estado muy contenido y además impreciso
comenzó a soltarse y a hacer circular la pelota. Tres minutos después, Eduardo
Dominguez, que venía de jugar su partido número 100 con la camiseta de Huracán unos
días atrás, conectó un frentazo muy parecido a aquel de la final contra Velez
que terminara siendo injustamente anulado. Pero esta vez, no hubo mano negra y
el gol fue convalidado. Era gol de Huracan!
Se notó en la cara de Dominguez su
alegría, como así también en la de todos sus compañeros, algunos de ellos, como
Toranzo, el chiche Arano y Monzón que lo veía desde el banco de suplentes,
integrantes de aquel equipo que pasó a la historia como Los Ángeles de Cappa,
también lo gritaron especialmente.
La gente allí presente hizo lo mismo,
un hincha ultraquemero de sangre, llamado Martín, que lo miraba desde Las Vegas
también lo gritó así. Es que no era para menos. En aquella final del 2009, si
el gol de Domiguez hubiera sido convalidado, la historia hubiera sido otra y
este gol, tan similar... Había que gritarlo con toda el alma. Era gol de
Dominguez y los goles de Dominguez hay que gritarlos así, porque el gol del
campeonato del 2009 que nos robaron de las manos, ese gol, había sido de él.
Con el pitido del árbrito el Globito
se fue inflado al máximo al vestuario y se pudo ver que muchos jugadores se
abrazaron y saludaron en el campo de juego al término de la primera parte. ¿Exceso
de confianza? Algo de eso dijeron los relatores de la TV Pública, pero no. Un
plantel que la viene remando desde hace rato, que muchas veces no obtuvo buenos
resultados y que se tuvo que comer a una hinchada muy jodida, muy frustrada,
muy robada, muy dolida. Estaba bien que se saludaran en el campo de juego.
La segunda parte comenzó con un
globo muy bien ordenado y parado para el contrataque. Los de Bandfield
intentaron volver a controlar el juego como en los primeros minutos del primer
tiempo, el pelado Almeyda hizo ingresar a Bertolo el cuál le dio más movilidad
al equipo pero se encontró con un Huracán que neutralizó todo. El taladro cayó
en el nerviosismo y la imprecisión en todas sus líneas no llegando prácticamente
al arco de Díaz sino a través de pelotazos aislados. Tarde negra para Bandfield
que no solamente estaba siendo derrotado en una fecha que pudo haberlo puesto
de nuevo en la primera división sino que también se iba lesionado Noir tras un
cruce con Chiche Arano que cortaba todo lo que estuviera a su paso. Abila desperdició una chance para poner el 3 a
0 luego de que Chavez perdiera la pelota infantilmente en el medio campo cuando
toda la defensa del taladro estaba volviendo desordenada desde campo rival. Así
estaba jugando Bandfield, el puntero del campeonato que acostumbra a hacer
goles desde todos lados y de todas las formas y colores, pero para su pesar,
estaba visitando a Huracán, un equipo con posibilidades de volver, con un muy buen
juego a la hora de atacar y por si fuera poco con la valla menos vencida en todo
el campeonato, tan solo 28 goles en 37 partidos.
Kudelka lo metió a Leandro Carusso,
que había tenido una brillante actuación el pasado miércoles en el partido
frente a Crucero del Norte por la Copa Argentina y que fuera autor de los dos
goles. Con la entrada de Caruso el equipo le escondió la pelota a un Bandfield
ya sin ideas y prácticamente vencido.
Por algunos minutos los de Kudelka
tuvieron pincelazos de excelente juego, con toques y gambetas por el lado
derecho que era por donde el globo lastimaba más. Ya cuando el partido se
terminaba el Pato Toranzo generó un penal a favor al hacer uno de sus
característicos enganches y ser derribado a tres pasos de donde estaba el
arbrito.
Él mismo se encargó de ejecutarlo,
bien fuerte y al medio para asegurar el grito de gol y liquidar el pleito, lo festejó quitándose la camiseta
por lo cuál fue amonestado y así mismo criticado por un comentarista de la TV
pública por la manera de festejar el penal.
- - Bochini
y Alonso no festejaban los penales, ¿Qué es esto de sacarse la camiseta en un
penal?-
Decía el comentarista por la tele
Pato vos festéjalo como quieras, tenés
más derecho que nadie de festejarlo como se te antoje, a vos también te robaron
un campeonato. Gritá tus goles con la camiseta del Globo hasta tu otra vida
Pato, gritalo como quieras.
Finalmente el partido fue 3 a 0 para
los de Kudelka, quizás un resultado poco esperado en los papeles previos dado que se
jugaba contra el mejor equipo del torneo. Ahora Huracán se encuentra seriamente
metido de lleno en la pelea por el tercer ascenso, con un partido menos en casa
y con un fixture bastante accesible. Queda nomás que los de arriba sigan
perdiendo puntos y que se siga jugando así, la brecha se acorta, es cierto, pero
en Huracán todo puede pasar. Toda la ilusión está intacta.
Sos grande Huracán. ¿Cómo no vas a
volver?




